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Ayudemos a nuestros hermanos de África


Preguntas y respuestas sobre la crisis alimentaria en el este de África

12 August 2011. Credits: David Snyder/Caritas

¿Cuál es la situación humanitaria actual en el este de África?

Hay una terrible sequía en un vasto territorio que incluye el sur de Somalia, partes de Kenia, Etiopía y Djibuti. Las fuentes de agua se están secando, se están perdiendo las cosechas y el ganado se está muriendo. La gente que vive en áreas urbanas está siendo seriamente afectada por los precios de los alimentos, que han estrechado al máximo sus finanzas; muchas veces no tienen más estrategia de adaptación que mendigar o recurrir a la prostitución. Otros países afectados son Eritrea, Sudán, Sudán del Sur y Uganda. Al menos 12,4 millones de personas se encuentran afectadas, las más vulnerables son aquellas que dependen del ganado. Más de medio millón de niños están peligrosamente desnutridos. Sin alivio y si no se actúa pronto, es posible que esto tenga efectos tanto a corto como a largo plazo, ya que la desnutrición afecta el desarrollo físico y mental de los niños.


¿Por qué el este de África se está enfrentando a una mayor escasez de alimentos?


De acuerdo con la ciencia del clima los patrones de lluvia en la región han cambiado debido al calentamiento del planeta. Ha habido una escasez de lluvias estacionales. Se han perdido las cosechas, ha habido menos trabajo y los animales se encuentran en malas condiciones o incluso se están muriendo. Ha habido un aumento en los precios de los alimentos (hasta en un 200 por ciento en Somalia y 20 por ciento en los últimos cuatro meses en Kenia). Las familias pobres (un tercio de Somalia) no pueden comprar suficiente comida. El conflicto en Somalia y la falta de infraestructura y de un gobierno que funcione eficazmente hacen que sea muy difícil garantizar la seguridad alimentaria en el país.


¿Qué se puede hacer para evitar crisis alimentarias en esta región en el futuro?


Se necesita financiamiento para proporcionar ayuda de emergencia a corto plazo y soluciones a largo plazo. Asimismo, se necesitan US$ 1.000 millones para este año y hasta ahora sólo se ha asegurado la mitad.


Se necesita inversión considerable para utilizar soluciones simples, de bajo costo y bajo nivel tecnológico para mejorar la retención de lluvia y agua subterránea, reabastecer los acuíferos subterráneos, mejorar la fertilidad del suelo, conservar los pastizales y aumentar el uso de semillas resistentes a la sequía y fertilizantes y abonos naturales.


Necesitamos trabajar en irrigación, ya que únicamente se utiliza el uno por ciento de la tierra cultivable en el cuerno de África. Necesitamos crear una reserva de aprovisionamientos para emergencias. Un solución podría ser un seguro para pequeños agricultores a fin de protegerlos contra riesgos. Este seguro, a un costo relativamente bajo, les daría efectivo cuando pierden sus activos. Se necesita más dinero para invertir en investigaciones sobre el clima y la agricultura.


Permitir acceso a la población afectada en Somalia sería clave, ya que así la gente se podría beneficiar de las iniciativas de socorro. Es importante fomentar la paz en el lugar para posibilitar la inversión en la producción agrícola a mediano y largo plazo.


¿Qué está haciendo Caritas en el terreno y a nivel internacional para encontrar soluciones para estos desastres recurrentes?

Los miembros de Caritas que trabajan en los países afectados están ayudando a la gente con alimentos, asistencia médica, medios de sustento, agua limpia, proporcionando alimentos y agua para ganado afectado por la sequía, ayudando a la gente a vender los animales que no pueden mantener y mejorando la resiliencia de las comunidades más vulnerables propensas a sequías.


Muchas Caritas en diferentes países han lanzado llamamientos. Las delegaciones de Caritas en Ginebra y Nueva York están siguiendo de cerca la situación y suministrándoles información actualizada a las organizaciones de la ONU involucradas (ACNUR, la FAO, el PMA, UNICEF y otras).


Caritas exhorta a la comunidad internacional a mostrar solidaridad y proporcionar el financiamiento necesario para la ayuda de emergencia a fin de implementar una respuesta inmediata y a gran escala. Los gobiernos deben asegurar que las poblaciones afectadas tengan acceso a alimentos, asegurar que haya tratamiento para la desnutrición aguda severa, acceso a agua limpia, vacunación contra enfermedades mortales, como el sarampión y la polio. Debemos invertir en la producción agrícola para reducir el precio de los alimentos.


Fuentes: Reunión a nivel ministerial de la FAO realizada el 25 de julio de 2011 para tratar la Crisis Alimentaria en el Cuerno de África; actualización de la acción humanitaria de UNICEF, la Crisis en el Cuerno de África, 8 de julio de 2011, FAO - Llamamiento para la Hambruna en Somalia.

¿Qué voy a hacer? ¿Qué podemos hacer en mi comunidad?

Declaración de JESCOM frente a los asesinatos de periodistas en América Latina


Los Jesuitas Comunicadores de América Latina y el Caribe

frente a los asesinatos de periodistas

y las amenazas a la libertad de expresión

Los participantes en el V Encuentro de Comunicación de la Compañía de Jesús de América Latina y el Caribe, celebrado en Guadalajara, México, del 1 al 6 de agosto de 2011, e integrado por los Coordinadores Provinciales de Comunicación, Coordinadores de Obras y Redes de Comunicación, y otros participantes, hacen saber que:

1- Como hombres y mujeres creyentes en el evangelio de Jesús, condenamos con firmeza los asesinatos a periodistas y comunicadores sociales ocurridos en los últimos años en varios países de nuestra región. Asimismo, condenamos las amenazas a muerte y el hostigamiento que están sufriendo actualmente muchos periodistas y comunicadores, entre los que se cuentan algunos que integran la nómina de varios de nuestros medios de comunicación.

2- Somos firmes promotores de la dignidad y de la igualdad entre las personas y por tanto elevamos nuestra voz de protesta puesto que muchos de los comunicadores sociales y periodistas de este lado del mundo se están viendo forzados a abandonar su función como generadores de opinión pública para salvaguardar su integridad física, o están siendo llevados a ejercer la autocensura sobre ciertos temas políticos o sociales para evitar represalias, con frecuencia mortales, que están en contra del principio mismo de libre expresión.

3- Estamos convencidos que las democracias se construyen a partir de la participación y la libre expresión de las ideas. Por tanto, rechazamos todo medio que sea usado para impedirlo o restringirlo directa e indirectamente, y que se atente en contra de la vida, honra, bienes, estabilidad laboral, derecho al buen nombre y seguridad personal de sus difusores como está sucediendo en varios países de la región, puesto que con dichos actos se socavan las bases mismas de la democracia y del Estado de Derecho. Quienes actualmente promueven, avalan o encubren dichas violaciones están abonando el terreno político para la impunidad, los autoritarismos y las dictaduras, condenando así a la ciudadanía a vivir sometida al miedo continuo y la desconfianza.

4- Creemos en la institucionalidad del Estado y en la obligación que tiene de garantizar los derechos de sus ciudadanos. Por tanto consideramos que no basta que en los textos constitucionales de nuestros países rece el precepto de la libertad de expresión como uno de los derechos ciudadanos fundamentales, si en los hechos priman las leyes secundarias que otorgan ventajas a quienes tienen mayor capacidad para comprar, promoviendo la concentración monopólica u oligopólica de medios de difusión masiva, dejando a las organizaciones locales, sociales y no gubernamentales sin opción para adquirir y administrar medios de difusión locales, comunitarios con alcance nacional.

5- Abogamos por la independencia de los poderes públicos del Estado y la transparencia de la justicia de nuestros países. En consecuencia, exigimos a los Estados en donde han ocurrido asesinatos de periodistas o comunicadores sociales a impulsar procesos de investigación imparciales que lleven a identificar, enjuiciar y a sancionar a los responsables materiales e intelectuales de los crímenes, así como a implementar medidas y mecanismos de protección para todas aquellas personas actualmente amenazadas por ejercer su oficio como periodistas o comunicadores sociales.

6- Exhortamos a la comunidad internacional, y particularmente a las instancias y organismos defensores de los derechos humanos, a defender con especial atención y esmero y exigir el respeto de la vida de los periodistas y comunicadores sociales, y proteger su oficio de ejercer su derecho a la libertad de expresión y a la libre emisión de pensamiento.

7- Animados por nuestra misión de fe y justicia, nos unimos en solidaridad con todas las personas que arriesgan su vida por ejercer el oficio de difundir una información basada en la verdad, la objetividad y la ética. Junto a ellas y a los diversos sectores de la sociedad comprometidos con el derecho a ejercer la libertad de expresión, ofrecemos nuestros trabajos y redes de comunicación al servicio de la vida plena y digna, la promoción de la democracia, la construcción de la paz y la educación en la justicia siempre con el firme propósito de generar sociedades incluyentes y con igualdad de oportunidades para todas las personas.

Guadalajara, México, 5 de agosto de 2011

1.-José A. Victoriano Reyes, Antillas.

2.-Ignacio García Mata, Argentina

3.-Humberto González, Argentina

4.-Sergio Raczko, Argentina

5.-Orlando Rivero Guzmán, Bolivia

6.-Geraldo Américo Lacerdine, Brasil

7.-Attilio Hartmann, Brasil

8.-Ismael Moreno, Centroamérica

9.-Antonio Delfau, Chile

10.- César Casas, Colombia.

11.-Amador Hevia, Cuba

12.-Diego A. Jiménez B, Ecuador

13.-Luis García Orso, México

14.-Eugenio Gómez Díaz Barriga, México

15.-Felipe Espinosa Torres, México

16.-Juan Carlos Henríquez, México

17.-Salvador Ramírez Peña, México

18.-Arturo Estrada, México

19.-Homero Apodaca, México

20.-David Ortiz, México

21.-Luis Orlando Pérez Jiménez, México

22.-Eduardo Anaya Sanromán, México

23.-Ismael Bárcenas, México

24.-Adán Jacquet, Paraguay

25.-Solbella Pérez, Venezuela.

26.-Juan Miguel Zaldua, Venezuela

27.-Álvaro Quiroz, México

28.-José Martínez de Toda, Venezuela

29.-Guillermo Ortiz, Argentina

Desde Colombia para nosotros


Para los Jóvenes de México reunidos en el Cuarto Encuentro Nacional Juvenil Ignaciano desde la experiencia vivida en Colombia.

Si hubiera en México un puñado de muchachos y muchachas decididos a no seguir aceptando que toca vivir en la guerra que mata a cientos de personas cada día sin que nada pase, y se levantara para decir ¡basta ya! , sería posible la paz.


Si este grupo se pusiera al lado al lado de los niños y de las familias destrozadas por la violencia allí donde solo la presencia valiente y tierna rescata la esperanza, sería posible la paz.

Si fueran capaces de escuchar a todos y andar entre todos; para hacer sentir que aquí nadie tiene las manos limpias y nadie es más bueno que los demás pero tampoco peor, que nadie tiene que irse y nadie tiene que morirse a la brava, y que todos son indispensables para reconstruir la nación querida, sería posible la paz.

Si este grupo enseñara a trabajar como iguales, en dignidad y derechos, a campesinos y obreros, a empresarios y políticos, a líderes y ciudadanos. Y si fuera capaz de demostrar a todos, con su vida misma, que todos tienen que cambiar para que todos sean posibles, sería posible la paz.

Si tuvieran el coraje de aguantar las presiones y las amenazas por arriesgarse a los encuentros con los llevados por el odio y la venganza, aunque varios del grupo fueran eliminados en el camino, sería posible la paz.

Si fueran auténticos para exigir justicia ante todo delito de lesa humanidad y no dejaran pasar la impunidad, sería posible la paz.

Si fueran libres de toda ambición política, independientes de la codicia por el prestigio de los académicos, insobornables a propuestas de dinero, capaces de despreciar la fama, sin buscar un lugar en el gobierno, ni un puesto en las empresa, ni una dignidad en la Iglesia. Sin defender instituciones, ni posiciones, ni posesiones; entregados al servicio de una causa que exige la apuesta de la vida, sería posible la paz.

Si este grupo de muchachos y muchachas fuera sabio para ver debajo de las confrontaciones y las armas las dinámicas perversas que llevan a los seres humanos a la desesperación y a la guerra; y si tuvieran el coraje de desenmascarar los intereses violentos, para enrostrarlos, y proponer alternativas socioeconómicas, políticas y culturales, en la construcción colectiva de una sociedad sin excluidos, sería posible la paz.

Si estuvieran dispuestos a aguantar, sin protegerse con el poder ni con las armas, la reacción de todos los intereses amenazados, y estuvieran listo para avanzara a pesar de la incredulidad y la incertidumbre, sería posible la paz.

Si comprendieran que la reconciliación es finalmente un don, y al final de la tarde, cuando termina la jornada, tuvieran el coraje de ponerse de rodillas para dejar que Dios obre cuando ya los hombres y mujeres han hecho lo que estaba en sus manos, sería posible la paz.

Si ustedes, muchachos y muchachas, son capaces de unirse en un propósito más allá de los partidos y de los grupos ilegales, de los militares, de las religiones y de las filosofías. Un grupo sin protagonistas ni mesías. Con el mero coraje de ser hombres y mujeres como reclama México; será posible que empiece a avanzar entre ustedes, con paso sin retorno, la paz humana, frágil, apasionante y fuerte, construida desde los profundo de su pueblo, desde la memoria de sus víctimas, y desde los sentimientos y las ilusiones de todos.

Ustedes son ese grupo, ¡no tengan miedo!

P. Francisco de Roux
Provincial de Colombia

ENJUVI 2011


Como cada dos años y en su cuarta edición, el Encuentro Juvenil Ignaciano (ENJUVI) dedicado a abordar problemas sociales de nuestra sociedad con una mirada cristiana, se celebró en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) de Guadalajara con el tema: Misión Esperanza – Proyecto Reconciliación, pretendiendo reflexionar y aportar sobre las realidades violentas que se viven en el país y atendiendo a la exhortación del Documento para la paz de la Conferencia del Episcopado Mexicano. En este 2011 se albergaron cerca de 700 jóvenes de toda la república, pertenecientes a grupos pastorales, sociales y educativos, vinculados con las obras de la Compañía de Jesús en México.

El programa del Encuentro fue muy completo. Contó con conferencias, actividades culturales, celebraciones eucarísticas, un festival de identidades, talleres y momentos de oración y reconciliación, entre otras.

Acompañado por sirenas de ambulancias, danza y percusiones en vivo, el ENJUVI comenzó con un performance que narró hechos violentos a través de algunos encabezados de noticias para llegar a la frase “hasta el silencio se rompe”, y dar paso a la pregunta, “y tú, ¿qué vas a hacer?” de la cual se siguieron motivos de esperanza e ideas para construir la paz como: recuperar los espacios públicos, dejar el miedo y tener la capacidad de perdonar.

Las celebraciones eucarísticas de apertura y cierre fueron presididas por autoridades eclesiales: Don Luis Morales, Obispo de Neza y Presidente de la dimensión de juventud de Comisión Episcopal Mexicana para la Familia, Juventud y Laicos y Don José Francisco González, Obispo auxiliar de Guadalajara. El primero, dio un mensaje en contra del miedo, además invitó a pensar antes de actuar y afirmó que el diálogo puede ser la forma más correcta de llegar a soluciones y acuerdos. También, agregó que la fe es la única que nos detiene de realizar acciones dañinas y que debemos de refugiarnos en ella siempre.

Enseguida de la celebración eucarística inicial, el micrófono pasó a manos del Rector del ITESO, el P. Juan Luis Orozco Hernández SJ, quien dio la bienvenida a todos los jóvenes asistentes y aclaró los principios de la formación jesuita: encontrar a Dios en todas las cosas, cuidar a la persona, mostrar el amor con hechos, formar una verdadera comunidad cristiana, comprometerse con el mundo, promover en todas las actividades un nivel de formación y preparación que busca dar el mayor servicio y trabajar en cooperación con otros centros jesuitas. Concluyó diciendo: “Deseo que este Cuarto Encuentro Juvenil Ignaciano sea una oportunidad más para que ustedes vivan estos principios a profundidad, para que su actuación se conforme más con la persona de Jesús, que nos invita a amar y servir a los demás de manera incondicional, y para buscar la reconciliación entre todos los que habitamos este país, tan necesitado de concordia y paz. Les reitero que son bienvenidos a esta su casa”.

Las conferencias magistrales fueron dictadas por el Dr. Alfonso Alfaro, Director de Investigación de la revista ARTES DE MÉXICO y el Dr. Luis Morfín López SJ. El primero se refirió a la historia de la violencia y los desequilibrios históricos en México y el segundo a la importancia de reconstruir el tejido social en nuestro país, tomando como referencia el país que imaginaron los jesuitas novohispanos.

Entre las actividades de este cuarto encuentro, estuvieron los talleres, que fueron divididos en tres secciones: Reconciliación con Dios, Reconciliación de unos con otros y Reconciliación con la creación. 22 talleres distintos desde dónde se reflexionaron la fe, la tecnología, el sentido comunitario, el liderazgo, entre otros temas, todo con una perspectiva de paz y perdón.

Entre las atracciones culturales, se realizó un “festival de identidades”, que consistió en la convivencia entre todos los participantes ya que es un encuentro nacional; además, hubo stands en los que cada Estado mostró lo más representativo de cada región, acompañado de música, vestimenta y comida típica que se colocaron en la cafetería central de la universidad. El evento cerró con una presentación en vivo de un grupo de migrantes purépechas que habitan en la ciudad de Guadalajara y conservan sus raíces a través de la danza.

En el último día del Encuentro prevaleció la oración. Se inició con una en clave indígena, coordinada por hermanos indígenas tzeltales y después todos los jóvenes participaron en una sesión de reconocimiento personal y colectivo del pecado, para una reconciliación verdaderamente posible. Tanto en la oración como en las eucaristías fue muy importante la ambientación musical para lograr una mayor disposición para escuchar al Espíritu.

Casi al término del Encuentro se dio lectura a algunas de las cartas enviadas a los jóvenes ignacianos de parte de Orlando Torres SJ, Consejero General Compañía de Jesús, Carlos Morfín Otero SJ, Provincial de la Compañía de Jesús en México y el P. Francisco de Roux, Provincial Colombia quien exhortó a los jóvenes a no tener miedo y recalcó: “si ustedes, muchachos y muchachas, son capaces de unirse en un propósito más allá de los partidos y de los grupos ilegales; de los militares, de las religiones y de las filosofías, un grupo sin protagonistas ni mesías, con el mero coraje de ser hombres y mujeres como reclama México, será posible que empiece a avanzar entre ustedes, con paso sin retorno, la paz humana”.

Cristóbal Fones, SJ , escribió:

Queridos jóvenes ignacianos que participan del ENJUVI 2011,

Con inmenso cariño les envío este saludo desde Chile. No hay fronteras ni confines para quienes aprendemos a mirar al ser humano desde el amor... Llegue hasta ustedes un abrazo fraterno y mis deseos de un tiempo compartido de grandes frutos.

Imaginarlos reunidos estos días es un verdadero signo de esperanza. Por los noticieros muchas veces se nos muestra únicamente el rostro desfigurado de nuestros pueblos: sus conflictos, sus violencias, sus miserias. Pero así como somos solidarios en la muerte, más aún lo somos en la vida. Y confiamos en que el amor vence en la cruz. El corazón bien dispuesto no puede ser aniquilado cuando se ofrece para la vida de muchos. Lo hemos aprendido de Jesús y por eso sólo en él ponemos la esperanza.

Que la reconciliación que sueñan para México se extienda también para toda nuestra América Latina y que sus vidas formen un solo canto que nos anime a vivir como hermanos y hermanas desde ahora y para siempre. Con ustedes, esta mañana miro a los ojos, abrazo una espalda, doy mi palabra; escojo la vida.

Con Cristo en el corazón del mundo

Por grupos de trabajo, los jóvenes dialogaron sobre las propuestas para colaborar en la construcción de la paz en su país y Finalmente, se leyó la Declaración del Encuentro:

DECLARACIÓN DEL CUARTO ENCUENTRO NACIONAL JUVENIL IGNACIANO

Reconocemos al finalizar este IV ENJUVI, MISION ESPERANZA, PROYECTO RECONCILIACIÓN, que la violencia que vive actualmente nuestro país, tiene historia. Es el resultado de un proceso de destrucción de los mecanismos de cohesión social, donde todos tenemos cierta responsabilidad.

La violencia se expresa principalmente en el crimen organizado pero también tiene muchas manifestaciones culturales diarias.

Ante las imágenes de violencia que saturan nuestros ojos todos los días, los jóvenes cristianos, nos sentimos invitados a contemplar a Dios, que mira al mundo con ojos de misericordia y decide hacer redención de los suyos.

Reconocemos al verdadero Dios, al Dios de Jesús, y de él recibimos un horizonte desde el cual mirar nuestras relaciones con los otros y la creación, porque sin un Dios cariñoso y lleno de misericordia no hay perdón ni reconciliación. Mucho menos, felicidad.

Nos preguntamos: ¿Qué hacer para que se note que somos hijos de Dios? Y contestamos que requerimos un corazón de carne que nos haga actuar como hermanos. Si no reconocemos en el migrante a nuestro hermano, no reconocemos a Dios como padre; si el asesino no es nuestro hermano, tampoco reconocemos a Dios como Padre. Esto que parece una locura, pero en ello consiste ser cristiano.

Nos sentimos llamados a tomar postura ante la situación que vive el país. No queremos acomodarnos a la lógica del éxito, el consumo y el arrebato. Queremos construir una vivencia sencilla y comunitaria, en que la apertura y la empatía sean valores primordiales. Creemos que solamente al lado de Jesús, siendo sus compañeros y amigos, podemos hacer el cambio y establecer la paz y la justicia. Nuestras acciones serán pequeñas, pero constantes; sencillas pero comunitarias, ya no individuales. Estamos de pie y luchando para que el camino sea amplio, queremos que todos quepan.

Vamos al encuentro de nuestros ancianos y nuestros pueblos originarios; su sabiduría e intuición tiene mucho por decirnos.

Vamos a hacer un buen uso de los medios. Usaremos las redes sociales como canales transmisores de la Buena Nueva de Jesús de Nazaret.

Vamos a hacer a un lado el miedo; la creatividad será nuestra arma, la justicia nuestro fin.

Concretamente, nos comprometernos a participar en proyectos sustentables que propicien el desarrollo de una nueva economía solidaria mediante el comercio justo.

Es momento de crear puentes de unión comunitaria, de participar en una vida política distinta que busque el bien común y se libere del interés de unos cuantos. Es tiempo de diálogos verdaderos y críticos que promuevan una honesta reconciliación.

Nuestra vitalidad se refuerza en Cristo, y ésta, es nuestra mayor fortaleza. No vamos a perder el ánimo y la fiesta, vamos a construir terrenos de esperanza, vamos a hacer presente el Reino de Dios.

Dios nos ha dado el mundo, somos responsables de él. México es nuestro y por ello queremos caminar libres en nuestros pueblos y ciudades, vamos a invitar al otro y a la otra a sumarse a nuestro proyecto. Vamos a construir la paz y la esperanza con un proyecto de reconciliación, sin perder la memoria, y con la práctica del perdón.

Las y los jóvenes ignacianos nos comprometemos con México. Con MAS FE Y JUSTICIA, tendremos un México en paz.

En el ITESO, Universidad Jesuita en Guadalajara.

26 de Junio del 2011.

Por Resu Rodríguez del Centro Universitario Ignaciano ITESO

Carta de religiosos de México

Tlalnepantla, 1º de mayo de 2011

Los Superiores Mayores de religiosas y religiosos de México reunidos en su 46ª Asamblea Nacional, bajo el lema «Escuchemos a Dios donde la vida clama», preocupados por la situación que vive nuestro país, nos dirigimos al Pueblo de México.


Constatamos que, a la desigualdad e injusticia históricamente arraigadas en nuestro país, se ha sumado en estos últimos años una escalada de violencia que alcanza ya 40,000 muertos, con los consecuentes efectos en las familias, comunidades y en la nación entera.


Denunciamos la cultura de ilegalidad que lleva a la sistemática violación de la dignidad humana, de la vida y de la paz, todo esto agravado por la corrupción e impunidad que imperan en nuestro país. Con esto queremos decir: basta ya de tanta violencia y crueldad vengan de donde vengan, basta ya de tanta sangre derramada, basta ya de corrupción e impunidad.


Como Vida religiosa, optamos por la no violencia. Nos comprometemos a vencer nuestros miedos, a salir de nuestras indiferencias, a romper nuestros silencios, a avivar nuestra fe y a fortalecer nuestra esperanza, para ser, junto con nuestro pueblo, constructores de vida digna, de justicia y de paz.
Las religiosas y religiosos de México nos solidarizamos con las víctimas de toda esta violencia, compartimos su dolor y queremos brindarles consuelo. Nos unimos al movimiento ciudadano que se está gestando en nuestra sociedad, para detener esta espiral de violencia, abrir caminos de reconciliación y buscar alternativas de vida.


Exigimos al Poder Legislativo que escuche a la sociedad y apruebe una ley de seguridad que verdaderamente garantice el respeto a la dignidad de las personas y una ley laboral que garantice los derechos de los trabajadores. Exigimos al Poder Ejecutivo una profunda revisión de las políticas que está implementando ante el problema del narcotráfico y crimen organizado. Exigimos al Poder Judicial una lucha contra la corrupción, una aplicación justa de la ley que respete los derechos humanos y cuide a los inocentes.

Nos unimos a quienes están reclamando la participación activa y vigilante de la ciudadanía, como el principal medio para crear caminos de futuro y esperanza para nuestro querido México.


El testimonio de Javier Sicilia –quien estuvo presente en un momento de nuestra Asamblea– nos motiva a unirnos a este movimiento ciudadano que busca detener la violencia y reclamar un clima de paz para el país. Como Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México invitamos a los miembros de la Iglesia católica y de las demás comunidades cristianas, en particular a los integrantes de nuestras congregaciones, a participar, dondequiera que estemos, en la marcha silenciosa que culmina el 8 de mayo en la Ciudad de México.


[1] Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México, A.R.


Por la Asamblea Nacional de la CIRM:
Silvia Conde, SA y Fernando Torre, MSpS
Presidentes